lunes, 11 de junio de 2018
dormir boca arriba te provoca parálisis del sueño
domingo, 20 de mayo de 2018
[he guardado en una caja de costura]
he guardado en una caja de costura todos los poemas que escribí a todos los chicos a los que he besado. la he cerrado tanto y tan bien que ahora no puedo abrirla sin sentirme culpable por destapar un secreto que mi yo de hace años decidió esconder para que nunca nadie lo viera. ahora intento hacer memoria, hacer memoria, hacer memoria, como si a la tercera fuera la vencida o repetir las cosas tres veces fuera una fórmula mágica
sábado, 12 de mayo de 2018
cuestión de números
domingo, 25 de marzo de 2018
Un apartado en mi currículum que diga:
Depresión Crónica Severa
Miedo
Miedo
Miedo
Se corta sola el pelo
lunes, 12 de marzo de 2018
(Sé que no tengo motivos para enfadarme con los que me rodean)
Que el mayor daño que me hacen las personas me lo hago yo misma jugando al qué pasaría si.
Que si fuera más paciente vería salir los brotes de la tierra.
Que si fuera más paciente plantaría mejor la semilla.
Sé que no he llegado a tiempo de coger el autobús porque he tardado en arreglarme.
Que si estoy rota es por haberme pedido demasiado
por no haberme dado tiempo
por no haber sabido organizarme.
Sé que si tengo miedo es por falta de costumbre.
Que si nadie entra es porque los he echado antes a todos.
Que si alguien entra no voy a tardar en arrepentirme de no haberle cerrado la puerta en las narices.
Sé que el que no mama tampoco tiene motivos para llorar.
Que nada es tan difícil si tenemos en cuenta que las normas las he escrito yo
con estas manos
con estos dedos
con esta sangre.
Sé que apenas tengo puntos porque la partida acaba de empezar.
Pero de todas formas
tampoco quiero seguir jugando.
jueves, 1 de marzo de 2018
Golpe golpe
que todo es culpa mía.
que necesito tener novio.
que a nadie le importo.
jueves, 8 de febrero de 2018
he sido feliz y a nadie le ha importado
Señalan la enfermedad como el niño señala la pequeña mariposa. La describen, la definen, te la explican. Cogen la enfermedad con sus minúsculas manos y la plantan delante de tus ojos. La enfermedad crece y crece con cada palabra que surge de sus minúsculas bocas. Y tú asimilas la enfermedad como algo terrible. La acunas entre los brazos con miedo a que no tenga otro sitio al que ir y tenga que quedarse contigo para siempre. Empapelas cada centímetro de tu gigantesca ciudad con la esperanza de que alguien esté buscando algo parecido. Como cuando encuentras un pequeño cachorro al que, muy a tu pesar, no puedes cuidar. Compartes el mensaje en tus redes sociales. El mensaje se extiende como un virus, como una enfermedad. Y una epidemia de se ofrece enfermedad se expande por todo el país. Pero nadie quiere tu enfermedad. Nadie quiere tu dolencia. Ellos sólo querían señalarla. Ellos sólo querían que no olvidaras que la tienes, que está ahí, que no te puedes curar.