No me
imagino con el vientre abultado
quiero
deseo
ansío
pero me miro
en el espejo y soy una tabla rasa
Con el pecho
ocurre lo mismo
No seré el pasto de las vacas
no seré el pisto de los pájaros
no estallará la vía láctea
Me miro en
el espejo y soy un reloj de arena
tan desierto
tan desierto
que no alcanzo
a ver todo su esplendor
Brilla mi
valor por su ausencia
hablo del importe
hablo del coraje
Cómo no voy
a tener yo la culpa
si no tengo
fuerzas ni para echársela a los perros
Lame mi mano
esperando que aún queden los restos del amor que me diste la semana pasada
ayer
hace seis
años
Me siento
tan débil
tan débil
que ya no me
importa
He dejado la
puerta abierta para que el asesino no tenga que forzarla
De esta
forma la policía sospechará de alguien cercano a mí
alguien en
quien yo confío
un familiar
un amigo
un amante
alguien que
me quiere
Y su lista
de sospechosos se reducirá a un solo nombre
el mío
porque nadie
me quiere
[estalla el himno de los
melodramáticos]
como yo
quiero que me quieras
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