miércoles, 19 de febrero de 2025
martes, 4 de octubre de 2022
Ejercicio - cómo sabrías decir que estás bien
Si un día, de la noche a la mañana, se solucionaran todos mis problemas y yo me despertara sintiéndome bien conmigo misma, lo notaría porque a la hora de vestirme escogería el vestido más bonito que tuviera y lo combinaría que esos zapatos de tacón ancho que tanto me gustan y casi nunca me pongo. Saldría a la calle sin preguntarme qué piensan de mí los demás; escucharía reír a otras personas sin dar por hecho que se están burlando de mí. Caminaría tranquila, haría un par de fotos, me pararía a mirar los escaparates de las tiendas, acariciaría a algún gato callejero. En el trabajo sería capaz de participar en las conversaciones que mantienen mis compañeras porque el muro de mi garganta se habría derrumbado. Al llegar a casa me daría una ducha. Haría el amor con Xxxxx sin sentir esa parálisis que me dicta que cualquier movimiento que haga, cualquier verbo que deje de pronunciar, puede ser el último. No tendría miedo de volver a quedarme sola. No se me pasaría por la cabeza que merezco quedarme sola.
domingo, 25 de septiembre de 2022
8
Mi psiquiatra me prescribe verte más a menudo. Yo pienso que por fin te has cansado de mí, que mi personalidad dependiente y mi ansiedad son demasiadas para ti. Mientras te escribo fingiendo que todavía creo que me quieres, oigo decir a Alejandra: No es verdad que vendrá. Así que paso a otra cosa distinta. Veo una serie en producción, juego a otro juego indie, leo un libro de segunda mano; haciendo como que no me duele tener que mentirle a Víctor a la hora de contarle que sí nos hemos visto, que su receta contra mi trastorno es lo más efectivo que he probado nunca. Entonces me sorprendes en la puerta del patio y un cosquilleo invade todo mi cuerpo. Pizarnik continúa: No es verdad que no vendrá.