¡Así pasan muchos meses! (¿Años?) Hasta que un día aparecen casi cuatrocientos (378!!) libros vinculados a tu falsa cuenta de autora y dices tierra, trágame y te pones en contacto con el servicio de atención al cliente y Veronica te responde rapidísimo y tú piensas que todo esto acabará pronto pero pasan muchos meses y el número de libros sube a QUINIENTOS CATORCE y Veronica no cumple su promesa de borrarte del programa de autores. Así que se te ocurre cambiarte el nombre (añadir las iniciales de tus apellidos) por si sirviera de algo; pero, junto a tu perfil, se cambia el nombre de la autora de tooooodos los libros asociados (no ha servido de nada *shocked Pikachu face*).
Ya no sabes qué hacer y, de casualidad, trasteando desde el ordenador portátil, encuentras un botoncito que dice disvinculate, (oye, ¡a lo mejor es esto!) desde donde puedes seleccionar los libros asociados a tu cuenta y cambiarles el nombre del autor. Entonces, bastante motivada (ya queda menos), vas marcando uno a uno (sí, has leído bien, UNO A UNO) los libros, hasta llegar a un total de cien, y escribes otro nombre de autora (el que tenías, sin los apellidos), y repites el proceso hasta terminar con todos. ¡¿Ya está?! Contenta contigo misma, vuelves a abrir la aplicación y ves que todavía quedan restos. No entiendes nada: ya no tienes más libros de los que desvincularte, pero siguen apareciendo.
Tras cerrar y abrir la aplicación como cinco veces y ver que siguen ahí, esos treinta y siete libros (en su mayoría, de literatura infantil y