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sábado, 12 de abril de 2025

hasta ayer no pensabas que llamarte puta a ti misma en mitad de la ruta en carril bici que une xirivella y aldaia fuera un pensamiento intrusivo —pero tiene sentido— ya van cuatro farmacias que te dicen que ese medicamento ya no se fabrica pero tu psiquiatra que ha dejado de ser tu psiquiatra insiste en que sigue comercializándose a lo mejor deberías dejar de romantizar el dolor de insistir en la tristeza de bailar sobre el abismo de mentir por omisión al fin y al cabo si hace dos años hubieras dicho que tu novio también era de allí no habrías tenido que pasar hace unos días por la vergüenza de cruzarte con tu compañera de trabajo y desear que te tragara la tierra cuando te preguntó qué hacías en el pueblo (tampoco habría pasado si fueras como hannah montana y trabajaras con peluca) a lo mejor deberías empezar a comportarte como una adulta y asumir las consecuencias demostrar que tienes dignidad si es que la tienes, intentarlo de verdad

viernes, 26 de febrero de 2021

Vestida de dol (4/6)

ad ella

aquesta xiqueta dorm tant

que comence a sospitar

que no sap matinar

sona el telèfon a les huit del matí

i jo l'apague (confesse, culpable)

sense menejar-me del llit

 

*

 

tot el dia tancada

a la seua habitació

no sé

què farà

fins l'hora de dinar

les manetes del rellotge

van massa de pressa

no sé

què fer

per aprofitar el temps

 

*

 

sempre seriosa no somriu

ni a la família

únicament perquè no trobe

motius

 

*


no té parella

no té gastos

no té fills

no té

de què queixar-se

no tinc una casa

no tinc un treball

no tinc un fill

adormit

en el meu ventre

 

*

 

ara li ha pegat

per tindre mal de cap

 

exagerada

ara m'ha pegat

per dir-te que tinc mal de cap

 

mare

 

estic cansada

 

anit cap de les dues

podia dormir bé

però jo no tinc

de què queixar-me

 

la setmana passada

ens trobàvem marejades

però jo no tinc

de què queixar-me

 

fa un parell de mesos

vàrem tindre mal de cap

però jo no tinc

remei

 

com ho fas, mare

per a trobar-te millor?

què et prens?

 

fa quasi deu anys

la tristesa s'instal·là

a la meua habitació

continue sense saber

com expulsar-la

 

(la psiquiatra continua sense saber

com expulsar-la)

 

estic cansada

 

potser hauria d'anar-me'n jo

arreplegar tota la meua roba

els meus llibres de text

i de poesia i ficar-ho tot

en la maleta tamany mitjà

i dos rodes que no tinc

 

deixaria els meus diaris

resguardats baix el meu llit

en una caixa de plàstic

per si els vols llegir

 

(sé que els voldràs llegir, mare

perquè ja ho has fet alguna volta)

 

només he estat escrivint-los

cinc anys

 

no són tants

 

perquè dels de l’época d’institut

ja fa temps que em vaig desfer

 

i a més, mare

potser aixina veges

mare

mare volguda

que en realitat

sí tinc

de què queixar-me

jueves, 26 de marzo de 2020

"Cuarentena"

cuento los días en los que no hablo contigo para asegurarme de no hablarte demasiado — pero demasiado aún me parece poco y si estuvieras infectado a mí no me importaría que me contagiaras con tal de volver a besarte — (esto sólo lo escribo porque está de moda el tema y hay que mencionarlo al menos una vez a la semana para que todo el mundo vea que lo tienes presente — pero en realidad no pienso en ello) — mi vida no ha cambiado demasiado, verás:

sigo sin salir de casa
sigo sin hablar con nadie
sigo sin dejar de escribir
gilipolleces
que en realidad
no debería compartir públicamente
por si acaso te sienta mal

nunca te he preguntado 
¿te sienta mal?
lo siento

mis ganas de llorar son las mismas y no pienso en la muerte mucho más de lo normal — en ciertos momentos del día me siento una persona horrible precisamente por esto — porque mi vida apenas ha cambiado y me da igual la de los demás — que no son tú — pero soy una persona horrible y no me importa que no me importe — tampoco estoy más triste que de costumbre — pero cada día que pasa te echo más de menos y supongo que eso cuenta como estar más triste cada día, qué se yo

jueves, 20 de febrero de 2020

Google Calendar me recuerda que no hable contigo

Mi registro de emociones me advierte
de que tengo patrones prolongados
de emociones turbulentas o inestables
Casa del Libro me confirma mi pedido en tienda
dispongo de siete días para recogerlo
—por culpa del mal tiempo ya son cuatro—
No sé cuántos días llevo sin ducharme
¿Quién se encarga de decirme
cuántos días llevo sin ducharme?
Últimamente se me olvida tomarme
la temperatura nada más despertarme
Los síntomas pueden mejorar
después de la mediana edad

martes, 8 de octubre de 2019

Encontré ocupas en la cocina


Encontré ocupas en la cocina
cucarachas viviendo ilegalmente entre las cacerolas

Intenté fumigarlas pero se reprodujeron
como esa canción que te advierte de que te están llamando
en medio del funeral de la madre de tu suegra
y tú no consigues apagar el teléfono

Todos te miran y tú no consigues apagar el teléfono
El párroco pide silencio y tú no consigues apagar el teléfono
Tu suegra te reprocha y tú no consigues extinguir la llamada

Y la infección se expande por el resto de las habitaciones
Y tu casa ya no se puede curar

Del mismo modo que Addison, Hirschsprung, Ochoa
he descubierto una enfermedad

y está dentro de mí

martes, 9 de julio de 2019

[No puedo parar de leer desde que empecé a saltarme clases en la universidad]

No puedo parar de leer desde que empecé a saltarme clases en la universidad para esconderme en la biblioteca. Tengo veinticinco años y llevo escritos tantos diarios como Virginia Woolf en veintiséis. No sabía qué más hacer para no morirme del asco y llovía, así que me cobijé entre las estanterías.

Desde que empecé a trabajar, he procurado no hacerme ningún corte en los brazos porque no sabría cómo explicarlo. En otras partes del cuerpo es más sencillo. Cada vez que veo una foto tuya me pongo a llorar de lo guapo que eres. Un día intenté robar un libro sobre el esperanto, pero sonó la alarma. Un día me dio por querer aprender esperanto.

También me escondía en el cuarto de baño para llorar o masturbarme. Leer me pone cachonda. La lectura erótica me pone enferma. La enfermedad es una mano que te coge y no te suelta o un agujero negro que te cubre de la vida.

No canto. No bailo. No salgo. No quiero esperar más tiempo para publicar mi novela. Ojalá supiera qué hice mal aquel día. Ojalá decirte que te quiero sirviera de algo.

jueves, 9 de mayo de 2019

Abrazo la enfermedad como quien encuentra su teléfono móvil después de haberlo perdido

La mezo entre los brazos como una madre primeriza a su recién nacido. Llamo enfermedad a estas ganas de llorar a esta desolación a este no tener ganas de comer a esta dificultad para respirar. Me duele la cabeza pero no me tomo las pastillas. Me siento mareada pero no me tumbo. Tengo frío pero no te llamo. ¿De verdad creía que alguien me haría caso? No tengo remedio. No. No pongo remedio. Me quejo de que no tengo hambre pero cuando tengo hambre no como enseguida. Así que al rato se me pasa. El estómago deja de gritarme. Creo que se me está encogiendo. A veces tengo miedo de que me pase como a las personas anoréxicas y mi cuerpo empiece a absorber los nutrientes de los músculos. A veces quiero que esto ocurra. La anorexia es una enfermedad visible. Las enfermedades visibles dan más pena. De mí nadie se compadece. Si hablo, mal. Si callo, mal. Si lloro, mal. Si río, mal. Si me quejo, de qué te quejas. Me miro al espejo e intento comprender qué ven los demás cuando me miran. Asco. No sé de dónde viene esta necesidad de hacerme daño. Asco. Si me arrancara la piel, alguien se daría cuenta. Asco. Me miro al espejo y no sé si la que está ahí soy yo o la que mi cerebro piensa que soy yo. Al menos no soy fea. Creo.