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miércoles, 2 de octubre de 2019

Cuando las cosas se acaban


13/14 de julio de 2017


I

Despierto en la quietud del hogar. El silencio lo envuelve todo como un manto de flores envuelve la primavera.

Esta soledad que escupen los estambres me tranquiliza.

Hasta que descubro que soy alérgica al polen.


II

El corazón estornuda con más fuerza dentro de su jaula. Hoy es el último día de tranquilidad y ni siquiera sé cuándo acabará.

La incertidumbre gana al hambre y este nudo en el estómago se calla.

Poco a poco una fuerza oscura conquista mi alma, si es que ésta existe. Pero la calma lucha por mantenerse sola en pie y un cúmulo de sensaciones diversas desata una tormenta.

Cuando escampa, porque lo hace, una suave brisa me empuja hacia atrás alejándome del acantilado. Hoy es el último día de tranquilidad y todavía no ha acabado.

¿Te he contado que hoy iba a suicidarme?


III

La tranquilidad del hogar ha llegado a su fin. Vuelven las obligaciones. Vuelven los sonidos propios de la convivencia. La televisión allá a lo lejos, el grifo de la cocina, los pasos firmes que se acercan...

Vuelven el estómago revuelto y las ganas de llorar. La inmovilidad del cuerpo y la imposibilidad de alzar la voz.             —Aunque esto no se había ido del todo—

Esta carne blanda que contiene mi triste espíritu vuelve a ser de mármol.

La paz que contagiaba a mi alma vuelve a desplegar sus alas. Y yo vuelvo a vivir en el infierno.


IV

Una mano gigante me aplasta el cráneo. Los pájaros cantan, pero ¿dónde? No veo árboles a mi alrededor. Sólo hay tristeza y soledad. Cosas muertas.

Una mano gigante me sostiene por la cabeza. El sopor invade mi cuerpo y si esa mano gigante me suelta no me tengo en pie.

Bostezo. Las tiendas de souvenirs de mi rostro bajan las persianas y ahora sólo hay oscuridad.

Bostezo. Mi cuerpo lánguido cae al suelo y a duras penas logro sujetarme con mis propias manos.

Una mano gigante me aplasta el cráneo, pero ¿qué ha pasado con el resto del cuerpo?


V

La tristeza me abraza esta noche. Los días de sequía han terminado. Ya ni recuerdo la última vez que bailé por los pasillos de este castillo en ruinas que es mi vida.

Siento el peso del rechazo sobre los hombros. La familia no me llama, los amantes no me quieren, los amigos ya no están. Y todo es culpa mía.

Me encojo sobre mí misma y caigo al suelo. El frío me tranquiliza. El dolor está en la mente. La mente no está a lo que tiene que estar. Hay un volcán a punto de entrar en erupción dentro de mi cabeza, pero lo que termina saliendo no es lava sino agua

de las cuencas de mis ojos.


VI

Lucho por mantenerme despierta. No quiero que llegue la luz de la mañana. El sol hace que todo se vea más nítido, más claro, más aterrador.

Lucho por no cerrar estos ojos tristes. Pero soy débil. Pronto abandono la batalla. Me tiendo boca arriba sobre la cama y pido a Morfeo que me arrastre con él.

Entonces ocurre lo mismo que todas las noches: el sueño se burla de mí y se escapa de entre mis dedos. Alzo las manos en su busca, pero no lo alcanzo. Vuela muy alto y muy rápido. Los brazos se me cansan, se me agotan. Pero a mí, pobre criatura sin hogar, el sueño me ha abandonado.

martes, 30 de abril de 2019

Hace tiempo que no me despido



Hace tiempo que no me despido
Salgo de casa cuando ellos no están

He mentido descaradamente
He dicho que iba a la universidad

cuando iba a la biblioteca
He dicho que iba a la universidad

cuando iba al centro comercial
He dicho que iba a la universidad

Hace tiempo que no hablo con nadie
Mi diario ya no tiene destinatario

Mi diario ya no dice nada interesante
Le he mentido descaradamente

Le he dicho que le quería
cuando era incapaz de amar

lunes, 29 de abril de 2019

Permanezco convaleciente sobre la cama

—este lecho de flores, este lecho de muerte—

No quiero despertar.

Debajo de estas sábanas no transcurre el tiempo.

Entre las mantas de invierno, cuando estoy despierta pero aún no me he levantado, no hay prisa, no hay ganas de llorar, es sábado, tengo seis años, no hay obligaciones.

La alarma antisueños hace tiempo que ha dejado de insistir.
La alarma antisueños hace tiempo que me ha dado por perdida.

El silencio es sepulcral. Por un momento pienso que me están velando. Ha llegado mi hora durante la noche y ahora guardan silencio en mi honor.

Pero no es verdad.

Aún soy capaz de abrir los ojos.

sábado, 25 de agosto de 2018

Un mes de poemas (día 25)

No hay paredes en la casa
que insonoricen del todo
el miedo
No hay un tejado que te cubra
de la lluvia que cae
de tus ojos
Ninguna puerta es inquebrantable
Ninguna ventana se abre a la primera
Si te tiras desde el balcón sólo conseguirías hacerte
daño
Más daño del que te haces normalmente,
quiero decir,
en esta casa

viernes, 24 de noviembre de 2017

Tú has causado este dolor

La brecha en las paredes. El silencio. Los cuatro miembros del cuerpo separados uno a uno. Arrebatados del torso que los contenía. Despojados del núcleo familiar. Muros levantados de la noche a la mañana. Muros opacos, de metal, fríos al tacto. El silencio. Tú has causado esta angustia. La grieta en el cristal. El miedo. La desconfianza. El golpe en el estómago. Los miembros amputados. La sangre en las manos. Tus manos. El corte en la aorta. Tú has causado esta masacre. Tú lo has hecho. Tú has arrancado las raíces de los árboles. Tú has creado la sequía has provocado las nubes de barro la tierra en los ojos los ojos inyectados en veneno. Tú has causado el impacto. El meteorito. La extinción de los dinosaurios. Has cavado hondo hondo hondo hondo y has enterrado allí tus recuerdos. Tú has olvidado el significado de la palabra. El sonido. La entonación. Tú has causado este dolor. El llanto. El grito. El silencio.

Tú has causado el silencio.

viernes, 14 de julio de 2017

Imagínatelo



El hermoso canto del silencio lo envuelve todo. A veces la cama cruje, cuando yo me muevo, pero la balada no termina. A veces el viento, el fuerte viento, intenta romperla, pero sólo la hace aún más bella. Nada puede estropear este vals. Hasta que ocurre.

¡Habla! ¡Él dice unas palabras y una estampida de guerricornios recorre mi pecho! Si lo prefieres, todos los murciélagos revolotean en la cueva de Batman. Una pecera se vacía en menos de un segundo y todos los peces saltan y saltan intentando no morir, sin saber exactamente qué ha pasado.

Todo esto sucede en mi caja torácica. Y mientras el miedo invade mi mente y me la llena de dolor y oscuridad. Aprieto fuertemente los puños y la mandíbula intentando contener el pánico. Pero consigue abrirse paso a través de mis ojos.

Dos enormes cataratas aparecen en ellos de repente. Mi cuerpo se divide en dos placas tectónicas que chocan entre sí. Todo está perdido. No quiero seguir escuchándolo...

Imagínate si esas palabras estuvieran dirigidas a mí.

jueves, 1 de junio de 2017

Cómo explicarles el vacío que me invade cada vez que me dirigen la palabra

que soy incapaz de dejar de pensar en una vida que no tengo, en un lugar en el que no puedo vivir, en un trabajo que no puedo realizar, en unos hijos que puedo tener. que casi siempre estoy haciendo fuerza para no echarme a llorar.

quiero ser sincera, pero cómo hacerlo ante alguien que no quiere escuchar una verdad incómoda. cómo hacerles entender que si estoy viva es porque me da miedo la muerte. cómo hacerles entender que si me escondo es porque no soporto que me echen. porque sé que nadie puede amarme como yo quiero que me amen. porque sé que nadie quiere jugar con una muñeca rota.

miércoles, 12 de abril de 2017

cuando b. me falte, ya no tendré nada

A veces parece que b. no me quiere — pero cómo no va a quererme si es el único que lo hace.

A veces parece que b. se ha cansado de mí — entonces me alejo lo miro en la distancia lloro con disimulo y vuelvo a su lado y yo noto que vuelve a quererme porque cómo no va a quererme si es el único que lo hace.

A veces parece que b. me detesta — pero no me detesta lo que pasa es que está cansado necesita estar a solas en silencio le gusta el silencio no como a mí que no me gusta el silencio pero lo necesito el silencio es mi sustento b. me alimenta con su silencio b. no me acribilla a preguntas b. no lo quiere saber todo sobre mí y yo pensando que me detesta cuando lo único que hace es quererme y cómo no va a quererme si es el único que lo hace.

A veces parece que b. está a punto de marcharse para siempre.

A veces parece que b. no se marcha por mi culpa — porque cuando b. se marche yo ya no tendré con quien no necesitar hablar durante las comidas con quien ver la tele sin comentar la película con quien no cruzarme incómodamente por el pasillo con quien no discutir por estar en casa.

A veces parece que b. no se marcha por mi culpa.

Y me duele.

jueves, 23 de marzo de 2017

despertarse

le he puesto nombre a la alarma del móvil. se llama llora. además es la misma alarma que me asusta todos los días. por tanto, aunque en distinto tipo de letra, se lee claramente llora todos los días.

y cumplo, claro: soy una buena chica.

es demasiado temprano para fingir estar viva. pero, si no empiezo ya, no lo haré en todo el día. con forme avanzan las horas, aumenta mi miedo. no quiero salir de la cama. el silencio es sepulcral. por un momento pienso que me están velando. ha llegado mi hora durante la noche y ahora guardan silencio en mi honor.

pero no es verdad.

mamá duerme tranquila. él se ha ido a trabajar. tengo veinte minutos para salir de la cama, vestirme e irme sin que nadie se entere. no me gusta despedirme. no me gusta decir nada.

no es verdad.

no es que no me guste, es que no me sale la voz. creo que la perdí cuando descubrí que se puede hablar con la mirada. o quizá simplemente hice una mala gestión y se me fue de las manos mientras aprendía a escribir en mi diario. en cualquier caso no la encuentro y no la puedo utilizar.

como diría irene: «no es maldad, es vértigo»*.

martes, 7 de febrero de 2017

a veces me paro en el umbral de la puerta del cuarto de baño

la luz sigue encendida. no me atrevo a salir. el corazón es una bomba de relojería a punto de hacer saltar todo por los aires. tengo miedo. tiemblo. ¿qué le pasa a mi respiración? no funciona bien. tengo que llevarla a reparar. su voz es un cuchillo atravesando mi estómago. una sierra troceando mi esternón. su voz son unas manos rompiendo una a una las vértebras de mi columna. me siento una estúpida. detesto el ruido. a veces me paro en el umbral de la puerta del cuarto de baño. la luz sigue encendida. estoy lista para volver a entrar al mínimo ruido. al mínimo ruido vuelvo a entrar. me lavo las manos. me lavo la cara. lloro. me lavo la cara. me miro al espejo. me golpeo. lloro. me lavo la cara. me seco las manos, la cara, las penas. se ha hecho el silencio. el silencio también me da miedo. el silencio es débil. el silencio también es frágil. el silencio se puede romper con una mano. cogerlo con una mano. cerrar la mano. apretar fuerte. fuerte. fuerte. no hace falta tanta fuerza. he dicho que el silencio es débil, frágil. cuando abres la mano, el silencio ha sido pulverizado. ya no hay silencio. pero el sonido es lejano y constante. es la única melodía que me gusta. lejana y constante. no parece que tenga intención de acercarse. apago la luz. cruzo el umbral. dos, tres pasos. estoy en mi habitación. mi habitación contiene una cama. esa cama es mi búnker, mi salvavidas, mi matriz. estoy a salvo.

sábado, 14 de enero de 2017

me dijeron que tenía que ser más independiente y eso hice

fui una niña independiente y eso no gustó. me dijeron que tenía que pedir ayuda aunque no la necesitase y me volví indecisa. pedí ayuda y me la negaron porque tenía que aprender a salir adelante yo sola. salí adelante yo sola y el resultado no gustó. me rodeé de personas que me querían. eso no gustó. no gustó porque las personas que me querían no eran las personas que ellos querían para mí. me aislaron de las personas que me querían porque no eran las personas que ellos querían para mí y al final dejaron de quererme. dejaron de quererme las personas que me querían y eso no gustó. me echaron la culpa de que dejaran de quererme las personas que me querían y eso sí gustó. me cerré con llave para que no volvieran a dejar de quererme después de empezar a quererme y eso no gustó. intenté abrirme y ellos ya habían cerrado la puerta desde fuera. me resigné a permanecer dentro y eso tampoco gustó.

ya no me importa.

estoy cansada.

lunes, 9 de enero de 2017

me invade el silencio cuando él está cerca

hace casi tres años que no hablamos.
quizá algún monosílabo muy de vez en cuando por mi parte
algún gruñido por la suya
un dardo venenoso
un cuchillo directo al pecho de
esta niña que es tan rara,
esta niña que no tiene amigas,
esta niña que es una puta.
la diferencia entre él y yo es que él no me habla a mí y yo no hablo con nadie en su presencia.
y si lo hago hace como que no me escucha.
y si hace como que no me escucha intento arrancar la piel de
esta hija que no hace nada,
esta hija que no habla,
esta hija que no es mía.
ojalá.

martes, 27 de diciembre de 2016

debajo del edredón no hay miedo

la vida pasa.
pero de largo.
 
debajo de las mantas de invierno no transcurre el tiempo, no existe la mañana, no llega el mediodía. entre las sábanas, cuando estoy despierta pero aún no me he levantado, no hay prisa, no hay ansiedad, es sábado, tengo seis años, no hay obligaciones. antes de poner un pie en el suelo, cuando hace ya un rato que ha sonado el despertador, la respiración es tranquila, el silencio no es alarmante, el corazón va a un ritmo normal, los pulmones no se vacían sin haberse llenado del todo. sobre el colchón sólo hay sueños felices, nadie llora de tristeza, todo es cálido y apacible.
 
pero hay que levantarse.
y la vida llega.
y te golpea.

viernes, 23 de diciembre de 2016

no conocéis el delito

os limitáis a decir

eres demasiado dura contigo misma

seguro que no es para tanto

no os interesa la versión real de los hechos

la versión objetiva

os limitáis a decir

eres demasiado exagerada

seguro que es una tontería

pero yo tengo miedo todos los días

porque soy

tonta tonta tonta

tengo que vivir con lo que hice

o con lo que no hice

pero dije

miércoles, 5 de octubre de 2016

en casa

en casa todos están enfadados
en casa nadie habla
en casa nadie dice gracias
nadie dice que aproveche
en casa siempre hay silencio o gritos
y no puedo dejar de pensar
que es culpa mía
que yo he hecho que todos se odien
que yo con mi actitud sepulcral he hecho
que todos se den la espalda
que yo he provocado el envenenamiento
en casa ya sólo se está bien si no hay ni un sólo ruido

domingo, 2 de octubre de 2016

me dice que estoy sola

que no tengo amigos y
que le duele
pero más me duele a
que me diga que estoy sola y
que no tengo amigos
que la culpa es mía
que no soy una hija normal
que le gustaría tener otra
los cortes de mis brazos sólo son una llamada de socorro silenciosa
el suicidio es permanecer callada delante de él cuando me grita
ya lo sé
lo que me duele es que me lo repita
lo que me duele es la compasión de los demás
lo que me duele son los cuchicheos

martes, 27 de septiembre de 2016

me he dejado sola

me he soltado la mano y me he dejado caer. el fondo es ahora mi zona de confort. lo de arriba me da miedo. ojalá me tomara los estudios tan en serio como leer a Asimov. pero es que. es absurdo. todo es absurdo. levantarse por la mañana desayunar ser adulta. volver a casa. pero a qué casa si no pertenezco a este mundo. si cuando aparezco me miran y se callan si soy huérfana de personas que me quieran si todo lo que me dan es por obligación y no lo quiero. dónde está mi futuro prometedor, dónde los amigos dónde el príncipe. está claro que me he equivocado de vida.

lunes, 8 de agosto de 2016

en casa

mi primer amor comía alpiste porque soñaba con volar como los pájaros.

en casa no se bebe

mi segundo amor fue también el cuarto.

en casa no se fuma

a mi tercer amor se le fue la fuerza por la boca. en su primer beso.

en casa no se juega

mi quinto amor borró sin querer la esencia de su antecesor.

en casa no se toca

mi sexto amor fue un imbécil.

en casa no se escribe

mi quinto amor olvidó eliminar su esencia cuando partió.

en casa no se lee

viernes, 7 de agosto de 2015

[Me dan miedo sus pasos / cuando se acercan]

Me dan miedo sus pasos
cuando se acercan.
Por si se acerca y me ve.

Menos mal que,
como a él le gusta repetir,
vive solo.