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martes, 25 de abril de 2023

LA FUERZA GRAVITATORIA DE LOS CUERPOS CANSADOS

la fuerza de la gravedad aumenta a cada segundo –soy un cuerpo supermasivo– pienso que cualquier noche puede ser la última y ya no recuerdo cuándo fue la última vez que dije tu nombre cuándo rocé con los dedos la suavidad de tu espalda cuándo acomodé el rubor de mi mejilla en el acompasado vaivén de tu pecho ¿es este temblor fruto del añoro o es sólo un efecto secundario? ¿predice sin remedio la ascensión o es que estoy postrada sobre arenas movedizas? ¿habría llorado también aunque me hubiera atrevido a cogerte de la mano? la oscuridad es ahora enemiga y aliada testigo irreprochable del silencio tu rostro fragmentado se presenta en todos los rostros con los que me cruzo en todos los rostros a los que me enfrento en todos los rostros de los que me escondo tus ojos casi negros me persiguen y yo confundo la humedad de mis lágrimas con el cálido sudor de tus muslos ¿es ingenuo insistir en tu belleza después de tanto tiempo? ¿arrodillarme ante tu imagen mientras te creo con otra?

¿es acaso una señal?

 

miércoles, 6 de abril de 2022

Fragmento eliminado de una novela inédita

Tampoco recuerdo muy bien cómo fue la conversación porque no la anoté. Con el tiempo una tiende a deformar la realidad de lo vivido, los recuerdos, llegando incluso a olvidar por completo una época. Yo al menos, en lugar de exagerar, minimizo lo que me ha ocurrido, lo que he sentido. De ahí la importancia de los diarios, de volver a ellos cuando no estás segura de estar haciendo memoria; y después me sorprendo al ver el dolor, lo enfadada que estaba, la rabia contenida en esas páginas a líneas.

Desafortunadamente, después de años y años de escribir todos los días, a cada minuto, mis pensamientos, terminé hartándome. No me escondo: siempre he soñado con que después de mi muerte alguien llegaría y publicaría mis diarios en un libro que otro alguien compraría. Soy así de ególatra, creyéndome Alejandra Pizarnik. Pero para eso primero tengo que publicar algo en vida, algo que me convierta en una escritora medianamente conocida aunque sólo sea en mi país, y es taaaan difícil... Así que deduje que no merecía la pena escribir un diario que nadie leería nunca y empecé a hacerlo sólo de cuando en cuando, a veces quizá una sola línea; lo que se traduce en que haya cosas que no pueda explicaros bien porque no tengo manera de recordarlas. Aunque esto no me libre de intentarlo.

sábado, 20 de junio de 2020

(Principio de otro cuento abandonado)

Encerrado en esta jaula, dejo volar mi imaginación entre los barrotes. Vuela libre a través de la piedra. Lejos del metal. Lejos del sonido de las gotas que se precipitan desde lo alto en un desesperado intento por poner fin al sufrimiento. Lejos de estas manos asesinas.

No recuerdo cómo acabé asfixiando su senectud con su propia almohada. Cuándo empezó la locura a mover su cuerpo como si de un títere se tratara, lanzando objetos personales y verborrea por los aires. Cuánto tiempo tardó en dejar de respirar.

No me di cuenta en seguida. Tampoco sé cuánto tiempo tardé en hacerlo. A veces se hacía el muerto para atormentarme. Lo conseguía. A veces me gritaba: «¡Vas a matarme! ¡Vas a matarme!» y yo lo negaba. Mentiroso. Claro que en aquel entonces yo no sabía que mentía.

sábado, 15 de febrero de 2020

No compensa la vida este dolor

no compensa la vida este dolor no equilibra la balanza el llanto de María no compensa el recuerdo de tu boca entre mis dedos —estos dedos que te sustituyen— no compensan estos dedos que te sustituyen

tengo miedo de soportar un dolor innecesario por el mero hecho de pensar que lo merezco

por eso te
escribo te
escribo te
espero una respuesta que no llega

he eliminado tantas veces tu número de teléfono que me da miedo acabar aprendiéndomelo de memoria

he sustituido el diario personal por un registro de emociones —no veo la diferencia— y me paso el día actualizándolo cada cinco minutos

te mentí cuando te dije que seguía yendo a la psicóloga os mentí cuando os dije que me iba al gimnasio me mentí cuando me dije que no me importaba

que no volvieras a hablarme

escribo esto el jueves veintitrés de enero de dos mil veinte a la una cero cinco de la noche —no tengo insomnio, es que aún no he intentado dormirme— probablemente espero que cuando lo suba a Instagram la situación haya cambiado

a lo mejor he conseguido cita con otra psicóloga a lo mejor he aprendido a preguntarle al monitor como funcionan las máquinas a lo mejor de verdad que no me importa

que no vuelvas a hablarme

sábado, 2 de noviembre de 2019

(Principio de un cuento abandonado)

Me ligué las trompas porque era la manera que menos miedo me daba de dejar de tener la regla. Varón blanco. Veintiséis años. Bastante mal lo pasé ya amputándome los pechos. Heterosexual. Un hijo en camino. Imaginarme a un cirujano, por muy experto que sea, alargándome el clítoris me provoca una terrible sensación de desmayo. Graduado en filología hispánica. Camarero. A mí no me importa y a Laura tampoco, así que...

Encontraron su cuerpo desnudo tendido sobre la cama. Una botella de plástico abierta y vacía tirada en el suelo. Una caja, también vacía, de pastillas junto a la botella. Incluso aunque ya hubiera estado empezada, seguían habiendo bastantes pastillas para una sobredosis. Había un sobre bien aferrado a la mano de Ruth. Laura pensó que sería una nota de suicidio y se lo arrebató mientras seguía en el shock inicial. Encontrar a tu hermana pequeña muerta sobre su cama. Abrió el sobre temblando y dentro encontró una nota que indicaba dónde estaba su nota de suicidio. «No comprendo».

martes, 23 de octubre de 2018

Estoy enamorada de alguien a quien nunca he besado y seguramente sea lo más triste que le ha pasado en la vida

A él*

Ojalá pudiera explicaros lo maravilloso que es, lo rayito de esperanza, lo luz al final del túnel, mucho antes incluso de que llegue la salida, lo reconfortante ducha cálida después de un largo día de trabajo.

Ojalá pudiera haceros ver lo mucho que se parece a ese esponjoso pijama por el que esperas que llegue el invierno, nube de algodón, algodón de azúcar, azúcar glas, pompa de chicle al primer intento, música en las calles, días de feria, ropa recién salida de la secadora, olor a champú infantil.

Ojalá fuera capaz de crearos una idea aproximada de lo bello que es, lo bueno que es, lo brisa fresca en la playa en pleno mes de julio al mediodía, plácida tarde de domingo leyendo a Douglas Adams, película de Tim Burton, bellísima canción de France Gall, cualquier canción de France Gall, chupitos gratis para todos, este trabajo es suyo, ha ganado el euromillón.

Porque entonces os habríais enamorado de él,

él habría encontrado el amor
y yo podría dejar de hacerme tontas ilusiones.

viernes, 6 de julio de 2018

Tengo una voz para el hambre

Una voz que hace eco desde mi estómago. Una voz para cuando quiero pedirme auxilio, una voz para cuando quiero pedírselo a otros. Tengo una voz para cuando salgo de fiesta, otra más débil para los discursos, una voz que pide a gritos morrearse con la botella (porque los cubatas son tan de adolescentes...). Tengo una voz para decir lo siento y otra para sentirlo de verdad. Una voz para cuando olvido el paraguas en casa y el hombre del tiempo acierta. Una voz para cuando siento náuseas, una voz para cuando me duele la cabeza, una voz para cuando la lluvia soy yo. Tengo una voz para cuando no puedo dormir, otra para cuando pongo en bucle una misma canción, una voz para cuando me aprendo la letra, una voz para cuando canto bajo los chorros de la ducha. Tengo una voz hasta para cuando le haga caso a mi padre y me saque el carnet de conducir. Pero ninguna para decirte que te quiero.

domingo, 20 de mayo de 2018

[he guardado en una caja de costura]

he guardado en una caja de costura todos los poemas que escribí a todos los chicos a los que he besado. la he cerrado tanto y tan bien que ahora no puedo abrirla sin sentirme culpable por destapar un secreto que mi yo de hace años decidió esconder para que nunca nadie lo viera. ahora intento hacer memoria, hacer memoria, hacer memoria, como si a la tercera fuera la vencida o repetir las cosas tres veces fuera una fórmula mágica

 

pero no sé de qué.

sábado, 3 de febrero de 2018

¿Cómo sabes que no te importa?

Lo has estado viviendo desde pequeña. Has aprendido a subir tu falda a enseñar los muslos la suavidad de tu carne no es ningún misterio. No pasa nada, dices, es lo normal. Lo has estado viendo desde que tienes uso de consciencia. A ti te gusta, claro, es bonito, queda bien, es a lo que estás acostumbrada. ¿Cómo sabes que nada de esto es para los demás? Me visto para mí, dices, como yo quiero, reiteras. Casualmente tus gustos coinciden con lo que ellos quieren ver. No es tu culpa, claro. Adjuntas un poco más de tela y algo falla. Cortas por aquí y queda mal.

viernes, 30 de junio de 2017

(pensamientos al azar)

creo que es importante saber diferenciar personas feministas de mujeres poderosas. que seguramente las segundas sean también primeras pero las primeras son muchas más que las segundas. creo que sería capaz de enamorarme de un robot pero jamás lo utilizaría con fines sexuales. el verbo utilizar también es importante porque un robot no puede sentir placer y yo no puedo utilizarlo para el mío propio si no puedo ofrecérselo a él. creo que a las personas les encanta ser víctimas y por eso siempre te dicen que lo tuyo no es para tanto. porque las víctimas son las verdaderas personas fuertes y valientes y ser fuerte y valiente está sobrevalorado. últimamente me duele el cuello. creo que es por lo mal que duermo. o no. el caso es que me he quedado sin hojas ni libretas y no tengo dónde escribir. aunque esto no es tan importante.

lunes, 15 de mayo de 2017

R

Las olas acarician mis muslos de la misma forma en que las yemas de sus dedos pasean por mi espalda.

Hemos pasado la tarde riendo y robándole el protagonismo al mar. Lo sé por la manera en la que nos miraba todo el mundo.

Ahora que el sol se ha ido sin despedirse, la luna (tan brillante allá en lo alto del cielo) agita las aguas y acerca su sexo al mío. Nuestros cuerpos son dos imanes que se atraen. Nuestras bocas son dos estrellas a punto de chocar.

Nos fundimos en un abrazo eterno y el tiempo se detiene. Ya no me importa que se hagan las doce. Ya no me importa haber olvidado el camino de regreso a casa. Sólo quiero que no dejen de besarme esos prediosos ojos azules.

jueves, 11 de mayo de 2017

Sé tú misma, pero no llores

sonríe mucho, ríete de mis chistes, habla con la gente de tu alrededor, no leas ese tipo de libros, ve las series de moda, tápate, haz cinco comidas al día aunque no tengas hambre ni para tres, sal de fiesta a ver si consigues un novio que te aguante, no bebas tanto, bebe un poco más, no fumes, prueba el tabaco, no te acomplejes, adelgaza, no ligues a través de Internet, muestra tus sentimientos y no digas que estás triste, mujer, que eso es raro e incomoda a la gente.

lunes, 20 de febrero de 2017

me parece terrible lo que estamos haciendo

escribir sólo para que nos lean los demás. borrar y reescribir hasta que alguien revienta el corazón. editar y publicar en base a lo que el público general quiere leer. no todos, claro. y no siempre.

por eso me he comprado una libreta. —otra—. y esta vez no es un diario, pero tampoco la vais a leer.

martes, 31 de enero de 2017

Breves apuntes sobre los cumplidos

dar las gracias a un cumplido siempre me ha parecido una forma absurda de creerse superior.

hacer un cumplido a alguien que no sabe dar las gracias a un cumplido sin sentir que se está creyendo superior sin creérselo en realidad siempre me ha parecido una forma de ridiculizarle.

lunes, 17 de octubre de 2016

mi vida está llena de pequeños detalles que por separado son tonterías, pero que juntos hacen que todo sea una mierda

por ejemplo: no importa a qué hora salga de casa, siempre veo al autobús irse sin mí. por ejemplo: no importa qué talla compre, las bragas nuevas siempre me vienen pequeñas o grandes. por ejemplo: mi ojo derecho no tolera al cien por cien la lentilla. da igual cuántas cuentas me haga en Instagram, ese tío que me cae tan mal siempre me encontrará y me seguirá. por ejemplo: por las mañanas sólo tengo hambre después de haberme gastado el dinero del almuerzo en otra cosa. por ejemplo: sólo me saludan cuando no saludo y cuando saludo no me saludan. por ejemplo: con el frío pasa lo mismo. por ejemplo: con los amigos también.

lunes, 8 de agosto de 2016

Lo que escribí después de que nos cruzáramos por las escaleras

supongo que otra vez me encuentro bajando el listón y me toca cruzarme contigo, que subes sin pestañear tus posibilidades de

cualquier cosa.

supongo que otra vez toco fondo y ya se corre por pena.

supongo.

a veces nos imagino bañando a los hijos que nunca tendremos y termino ahogándome con la alcachofa de la ducha

entre las piernas.

yo también me toco por pena y me corro como si de verdad pensara que tengo alguna posibilidad de no ganar la medalla de oro. después me lamo uno a uno los dedos y dejo la herida abierta. entra cuando quieras.

he aumentado la dosis y ahora lloro el doble. marco una equis en la casilla del calendario correspondiente al día en que derramo una lágrima, como si de un mapa del tesoro se tratara, y me doy cuenta de que cada vez hay más piratas.

cada vez hay más piratas.

hoy es el último día de feria y aún no he montado en nada que no sea en cólera.

me acuerdo de cuando me llevabas de la mano a través de las atracciones y eras tú la que más vértigo me daba.

me acuerdo de tantas cosas...

supongo que era inevitable cruzarnos en las escaleras, tú subiendo y yo bajando, pero al menos podrías haberme ayudado a llevar todas mis expectativas al sótano.

tú que siempre has sido el fuerte.

tú que siempre me has llevado la contraria.

miércoles, 27 de julio de 2016

que te quiera no quiere decir que no te odie, pero no te odio

he estado ausente. también he estado fuera de casa. he escrito poco. he estado una semana sin llorar.

ahora me regodeo en la tristeza como los pistilos se deleitan con el polen. soy la avispa alérgica a las flores. soy la abeja que rechaza a todos los zánganos.

me sé el número de teléfono de alguien a quien ya no quiero

volver a ver

porque me partiría otra vez el corazón.

también me paso el día buscando en el palacio de mi memoria el número de alguien con quien sí quiero cruzarme. pero no lo encuentro. me han saqueado. te han desahuciado de mis entrañas y ahora quiero ser un yurumí. tener dentro una colonia de hormigas y no este dolor de no tenerte. este vacío que has dejado este estar ausente tuyo este estar fuera de mí.

sábado, 11 de junio de 2016

[Quería decirte lo mucho que te quería pero ya es tarde]

Quería decirte lo mucho que te quería pero ya es tarde Quería rodearte la cintura pero ya lo habías hecho tú Quería besarte en el portal de mi casa y eso sí lo hice Quería invitarte a subir Pero los muebles seguían tal y como los habíamos dejado la última vez.
 
Quería decirte que me gusta mucho que toques el piano que toques el bajo que toques la guitarra Que yo no sé ni tocar la pandereta pero siempre acabo con algún músico Un saxofonista un batería un cantante un tocapelotas Quería decirte que fuiste el primero pero me sabía mal mentirte Quería decirte que nunca te olvidaría pero me sabía mal mentirte dos veces Quería querer tenerte y no tenerte y ya está Quería decirte.
 
Pero ya te habías ido.
 
Y menos mal.

sábado, 16 de abril de 2016

(0 absoluto)

El cero absoluto o cero grados Kelvin, cuya correspondencia en grados Celsius es de unos menos dos cientos setenta y tres coma quince, es la temperatura más baja a la que se puede llegar. Excepto cuando no estás. Cuando no estás, hace mucho más frío.

lunes, 4 de abril de 2016

Me he clavado un alfiler

he lamido la tierra de la herida de la rodilla. me he grabado masturbándome. me he cortado el pelo con los ojos cerrados. he cerrado los ojos ante algunas injusticias. he robado. he besado con miedo. he bebido alcohol en el desayuno. he escrito un guión para una película de terror. he intentado vomitar a propósito. he dejado libros a medias. he tenido un orgasmo en una biblioteca. he encontrado el motivo después de ponerme a llorar. he llorado en casas ajenas a mis problemas. he admitido la derrota. Pero nunca, nunca, nunca, he encontrado el amor correspondido.