Poema basado en una grabación
de voz de un minuto y cuarenta y cinco
segundos que hice bajo los efectos de una pastilla para dormir un
viernes veinticinco de junio a las 01:00:13 horas
lo
primero es el cuerpo
el
cuerpo se siente muy, muy pesado
estás
cansada y quieres irte
a
la cama
así
que caminas
pero
en seguida te das cuenta
de
que no caminas recto
caminas
torcida, caminas lento
dejas
caer mucho peso
en
cada una de tus zancadas tus pies
soportan
cada uno la carga
de
mil fantasmas
todas
esas personas
que
te rodean
por
la noche
pero
después de marcar bien la huella
sobre
el suelo
vuelve
por un instante la sensación
de
ligereza
al
doblar una rodilla hacia el cielo
para
dar otro paso
hasta
la cama te sientes obligada
a
sujetarte
a
la primera superficie sólida
que
encuentras
entre
la oscuridad de tus 36 m2
de
apartamento
como
si tu cuerpo de repente
fuera
un ave
no
sabes muy bien por dónde vas pero lo intuyes
tiemblas
de frío
porque
estás desnuda
tiemblas
de miedo
porque
estás sola
tiemblas
de cansancio y de ansiedad
porque
tienes muchas ganas de llegar
hasta
tu cama y de camino
chocas
contra la mesa
del
comedor
chocas
contra el sofá
de
la sala de estar
chocas
contra el pollo
de
la cocina
pero
al final del todo llegas tranquila
a
la cama y te dejas caer
te
dejas caer de espaldas
sobre
la cama
ojos
cerrados sonrisa abierta brazos
en
cruz
por
fin