Poema basado en una grabación
de voz de siete minutos y veinticinco segundos que hice bajo los
efectos de una pastilla para dormir un martes ocho de junio a las
00:35:37 horas
en
cuanto cierro los ojos, no estoy sola
hay
más gente a mi alrededor
hombres,
mujeres
tienen
edades distintas
aunque
no se llevan muchos años
también
son de razas distintas, pero todas se conocen
del
mismo modo en que parecen conocerme a mí
extiendo
mi mano y empiezo a tocar mi cuerpo
que
de repente ha dejado de ser mi cuerpo
y
ya no sé si es otra la que me toca
si
es que soy yo la que toco a otra
o
si ni siquiera formo parte
de
esta danza
quiero
bailar bailar en la oscuridad
con
los ojos aún cerrados
mientras
siento la música que surge de mi boca
mientras
siento que a mi alrededor todos me miran
o
me ignoran
conscientes
de que estoy aquí intentando
formar
parte
de
esta danza
abro
los ojos y al principio creo que vuelvo a estar sola
pero
entonces me levanto para coger mi teléfono móvil
y
siento que ahí, en la cocina, hay alguien
pero
entonces decido volver a tumbarme sobre la cama
y
siento que aquí, a mi lado, hay más gente
y
escucho sus conversaciones y veo cómo me miran
y
tengo miedo
así
que debo estirar el brazo
debo
estirar mucho el brazo
porque
las distancias
ha
n c a m b i a d o
de
noche la mesita de noche
está
más lejos que por el día
y
tengo miedo
intento
masturbarme sin ganas porque es eso
lo
que ellas quieren quieren verme
todas
esas personas que me miran o me ignoran
quieren
verme
lo
hago ahora mismo mientras hablamos toco este cuerpo
que
de repente ha dejado de ser mi cuerpo con estas manos
que
de repente
son
de otra
porque
sé que es eso lo que ellas quieren
quieren
burlarse de mí
centrar
en mí la humillación
y
yo les doy la satisfacción a esas personas que me miran
de
reojo fingen ignorarme a esas personas a mi alrededor
que
cuchichean entre sí mientras yo me masturbo
para
que me vean esas personas a mi alrededor
que
de repente se asustan y se van
y
ya no me hablan y ya no las veo
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