jueves, 6 de octubre de 2016

digo que adoro mi cuerpo pero es mentira

no me gustan estas tierras lejanas
apartadas de la civilización
yo soy más de ciudad
donde todo es firme y rígido
yo soy un campo de flores marchitas
el vientre es yermo
el pecho, llano
los brazos son sólo ramas caídas de un viejo árbol
la piel se agrieta y los ojos
son nubes cargadas de miedo
la niña que fui murió de sobredosis de esperanzas puestas en ella
qué son treinta y cinco mil cabellos al año comparado con perder la cabeza cada día
el frío ha hecho mella en mí
cada vez te echo menos de menos

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