lunes, 2 de octubre de 2017

Un día cualquiera

Las pastillas están en su mano (se acuerda de cada vez que abre el armario y se queda mirándolo con cara de sueño [piensa en las veces que abre ese maldito cajón con la esperanza de que alguien haya empezado alguna caja y así pueda coger ella un par de píldoras sin que se note mucho {como hace cada vez que encuentra algún blíster suelto en la cocina esas raras veces} pero nadie ha empezado ninguna caja] y al final no coge nada, o sólo coge un par de cápsulas que seguramente no la matarán), pero no se las traga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario