pero estoy intentando no pensar en lo mucho que me
duele la cabeza o en las ganas que tengo de que me atropelle ese coche
que acaba de cedernos el paso en el paso de cebra porque somos peatones y
aunque no haya semáforo es lo suyo o en que ojalá nos hubiéramos
sentado en ese banco que acabamos de dejar atrás porque me estoy
mareando y como esta estúpida ciudad siga haciendo tanto ruido como tu
boca creo que voy a terminar desmayándome o en que me apetece cogerme un
buen pedo, tía, que hace mucho que no bebo e igual lo que hago es hacer
fuerza para contener el llanto porque verás tengo muchísimas ganas de
llorar a todas horas y por eso no te estoy escuchando ¿qué estabas
diciendo? ah, sí, ya, yo también creo que es muy fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario