Soy un acordeón en manos de un niño
despistado
[Desplegar para el original en prosa]
Soy un acordeón en manos de un niño despistado que todo lo rompe. El vaso en manos de la viajera que no sabe a dónde ir. No sabía que te echaba de menos hasta que te vi en ese rellano. Tampoco la necesidad que tenéis de rellenar los silencios como si de antiguos agujeros en las paredes de tratasen. Como si de verdad creyerais que ese espejo nunca estuvo ahí. Reflejándoos. Mirándoos. Rompiéndoos.
que todo lo rompe
El vaso en manos de la viajera
que no sabe a dónde ir
No sabía que te echaba
de menos hasta que te vi en ese rellano
Tampoco la necesidad que tenéis de
rellenar los silencios
como si de antiguos agujeros en las
paredes de tratasen
como si de verdad creyerais que ese
espejo
nunca estuvo ahí
Reflejándoos Mirándoos
Rompiéndoos
Algún día haré como Alejandra y me
quitaré años
No quiero que pase el tiempo porque
no hago nada con él
Tengo veinte, veintiuno, veintidós:
sigo en el mismo
curso
Tengo veintitrés, veinticuatro, veinticinco:
sigo en la misma mentira
Mi columna vertebral son las teclas
de un piano y tú la tocas
como si fuera una guitarra Las
notas salen de mi boca
como si mi cuerpo fuera una caja de música como si
mi cuerpo fuera una caja de música como si mi cuerpo fuera una caja
Pero dentro no guardo
nada
Me pregunto cuándo se cansarán de
apretar mi cráneo
Cuándo la caricia no será amenaza
Cuándo los besos no resultarán extraños
Cuándo volveré a sentirme a salvo
Cómo volveré a sentirme a salvo
Si todo lo que hago me conduce al
miedo Si todo lo que hago es intentar esconder
los mismos defectos con otros
defectos que después intento esconder
Si todo lo que hago es intentar
comprender
Cómo voy a dar cobijo
al algodón
si no soy capaz de
cuidar el recipiente
[Desplegar para el original en prosa]
Soy un acordeón en manos de un niño despistado que todo lo rompe. El vaso en manos de la viajera que no sabe a dónde ir. No sabía que te echaba de menos hasta que te vi en ese rellano. Tampoco la necesidad que tenéis de rellenar los silencios como si de antiguos agujeros en las paredes de tratasen. Como si de verdad creyerais que ese espejo nunca estuvo ahí. Reflejándoos. Mirándoos. Rompiéndoos.
Algún
día haré como Alejandra y me quitaré años. No quiero que pase el tiempo
porque no hago nada con él. Tengo veinte, veintiuno, veintidós: sigo en
el mismo curso. Tengo veintitrés, veinticuatro, veinticinco: sigo en la
misma mentira.
Mi
columna vertebral son las teclas de un piano y tú la tocas como si fuera
una guitarra. Las notas salen de mi boca como si mi cuerpo fuera una
caja de música como si mi cuerpo fuera una caja de música como si mi
cuerpo fuera una caja. Pero dentro no guardo nada.
Me
pregunto cuándo se cansarán de apretar mi cráneo. Cuándo la caricia no
será amenaza. Cuándo los besos no me resultarán extraños. Cuándo volveré
a sentirme a salvo. Cómo volveré a sentirme a salvo. Si todo lo que
hago me conduce al miedo. Si todo lo que hago es intentar esconder los
mismos defectos con otros defectos que después intento esconder. Si todo
lo que hago es intentar comprender.
Cómo voy a dar cobijo al algodón
si no soy capaz de cuidar el recipiente.
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