debería de haberlo sabido
entonces
cuando te contemplaba peinarte
frente al espejo del ascensor
cómo mirabas al frente sin
prestar atención
a cómo te miraba yo
debería de haberlo sabido
entonces
cuando te abrazaba desnuda
después de hacer el amor
en ese sofá de tres plazas
cómo mirabas al techo sin
prestar atención
a cómo te miraba yo
la soledad de quien se aferra
a quien mira a otro lado
tengo frío y en vez de abrazarme
me pides que me vista de nuevo
así que cojo mi vestido de
flores y me lo pongo por encima
tú miras tu teléfono móvil y
cuando te ríes yo no sé
si de verdad te hace gracia lo
que digo o es que estás en otra parte
entonces te levantas y dices que
se te hace tarde
sólo he ido a tu casa a rellenar
tus horas muertas
dejándome llenar de ti y
terminando más vacía
de lo que ya estaba
en la estación hablamos de cosas
sin importancia
o al menos tú hablas mientras yo
sólo observo
cómo se mueven arriba y abajo
tus labios y pienso
en lo feliz que me harías si en
ese mismo momento
y delante de ese desconocido que
también espera
el tren
me comieras la boca
tampoco es que te vayas muy lejos
diecinueve kilómetros dos
paradas
menos de veinticinco minutos
pero yo siento el vacío de quien
no volverá a ver
como una suerte de premonición
a quien más ama
y examino tus labios arriba y
abajo
y analizo tus ojos clavados no sé
dónde
y distingo tu voz como un lejano
eco
entre las voces de mi cabeza
que me convencen,
testarudas
de que esta despedida es distinta
a las demás
en ese momento no sé
por qué no nos besamos
(2022)
No hay comentarios:
Publicar un comentario