amo
mi cuerpo.
lo amo
mi cuerpo.
lo amo
de verdad.
amo
amo
esta piel blanca que me cubre,
estos huesos que acuchillan,
estas venas inquebrantables.
estos huesos que acuchillan,
estas venas inquebrantables.
amo
estos ojos defectuosos,
estos dientes incompletos,
este cabello suicida
—cada vez se me cae más.
amo
esta nariz y estos labios asimétricos,
estas orejas que ya no toleran los pendientes,
estos dedos que no saben tocar ningún instrumento pero sí saben tocarme el sexo.
amo mi sexo y mi vello púbico.
amo mis cicatrices,
amo mi sangre.
amo
mis piernas suaves,
mis muslos doloridos,
mi útero cuando llora.
mi útero a todas horas.
amo esta espalda ardiente
cuando tengo fiebre,
amo estas mejillas,
amo estas manos
que me abrazan.
pero detesto
esta frialdad.
detesto
esta frialdad.
detesto
este miedo que me acompaña,
este estar alejada de todo cuanto me rodea,
este desprecio por la vida humana,
este sentimiento de tristeza,
este complejo de inferioridad,
esta cobardía.
este estar alejada de todo cuanto me rodea,
este desprecio por la vida humana,
este sentimiento de tristeza,
este complejo de inferioridad,
esta cobardía.
detesto
esta parálisis que me gobierna
cuando alguien se acerca,
esta lentitud de reflejos y de aprendizaje
—a veces académico—,
este estancamiento,este retroceso,
esta yo.
detesto
las cosas que no se ven,
que no se tocan,
que causan confusión.
estos pensamientos,
por ejemplo,
esta voz que todavía no se usar,
estas ilusiones.
detesto este saber
cómo quiero ser y no serlo,
cómo quiero actuar y no hacerlo,
cómo quiero y no tener a quien querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario