Una voz que hace eco desde mi estómago.
Una voz para cuando quiero pedirme auxilio, una voz para cuando quiero
pedírselo a otros. Tengo una voz para cuando salgo de fiesta, otra más
débil para los discursos, una voz que pide a gritos morrearse con la
botella (porque los cubatas son tan de adolescentes...). Tengo una voz
para decir lo siento y otra para sentirlo de verdad. Una voz para cuando
olvido el paraguas en casa y el hombre del tiempo acierta. Una voz para
cuando siento náuseas, una voz para cuando me duele la cabeza, una voz
para cuando la lluvia soy yo. Tengo una voz para cuando no puedo dormir,
otra para cuando pongo en bucle una misma canción, una voz para cuando
me aprendo la letra, una voz para cuando canto bajo los chorros de la
ducha. Tengo una voz hasta para cuando le haga caso a mi padre y me
saque el carnet de conducir. Pero ninguna para decirte que te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario