viernes, 6 de julio de 2018

Tengo una voz para el hambre

Una voz que hace eco desde mi estómago. Una voz para cuando quiero pedirme auxilio, una voz para cuando quiero pedírselo a otros. Tengo una voz para cuando salgo de fiesta, otra más débil para los discursos, una voz que pide a gritos morrearse con la botella (porque los cubatas son tan de adolescentes...). Tengo una voz para decir lo siento y otra para sentirlo de verdad. Una voz para cuando olvido el paraguas en casa y el hombre del tiempo acierta. Una voz para cuando siento náuseas, una voz para cuando me duele la cabeza, una voz para cuando la lluvia soy yo. Tengo una voz para cuando no puedo dormir, otra para cuando pongo en bucle una misma canción, una voz para cuando me aprendo la letra, una voz para cuando canto bajo los chorros de la ducha. Tengo una voz hasta para cuando le haga caso a mi padre y me saque el carnet de conducir. Pero ninguna para decirte que te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario