Lo has estado viviendo desde pequeña. Has aprendido a subir tu falda a
enseñar los muslos la suavidad de tu carne no es ningún misterio. No
pasa nada, dices, es lo normal. Lo has estado viendo desde que tienes uso
de consciencia. A ti te gusta, claro, es bonito, queda bien, es a lo que
estás acostumbrada. ¿Cómo sabes que nada de esto es para los demás? Me
visto para mí, dices, como yo quiero, reiteras. Casualmente tus gustos
coinciden con lo que ellos quieren ver. No es tu culpa, claro. Adjuntas un
poco más de tela y algo falla. Cortas por aquí y queda mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario