Dejaré salir al chico de mis sueños cuando padezca el síndrome de Estocolmo.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Taxi driver
—Taxi, atropelle a esa ilusión.
martes, 20 de octubre de 2015
el tic-tac de las horas
El reloj sigue marcando los abrazos que me faltan desde que no estás aquí, conmigo, en casa. El despertador suena siempre que intento ir a buscarte y la alarma antiincendios ahora es antilágrimasdeechartedemenos. La cama está medio vacía y totalmente incómoda, pero tengo que aprender a vivir sin ti. A fingir que se puede vivir sin ti.
El desayuno en la cama se ha convertido en desactivar el modo avión del móvil para ver si me has llamado durante la noche y el postre de la cena ahora es en solitario. Me cuesta mucho salir a la calle sin tus brazos como destino, pero lo intento. Intento ponerme guapa por si algún día nos cruzamos y te arrepientes de haberte marchado, claro.
Sigo escuchando las mismas canciones que tanto me recuerdan a ti. Sigo leyendo los mismos poemas que tanto me gustaría bailarte desnuda. Sigo escribiendo las mismas chorradas que tanto quisiera fingir que te escondo. Pero tú sigues sin venir a sentarte a mi lado. Y yo cada vez me siento más lejos.
Me gustaría hacer retroceder el tiempo e impedirme soñar contigo, pedirme que me vaya antes de que me veas, no conocerte tanto, que de todas formas después voy a tener que olvidarte. Me gustaría volver al pasado para impedirle que pase. Pero el reloj sigue marcando los abrazos que me faltan, y yo aún no he averiguado cómo romperlo sin hacerme más daño.
sábado, 17 de octubre de 2015
Ático duplex
Tengo la cabeza lo suficientemente bien amueblada como para que pueda vivir mi niña interior.
Poesía son estas ganas que tengo
de comerte la polla cuando te veo.
miércoles, 14 de octubre de 2015
Tiffany
Desayuno con mi amante.
martes, 13 de octubre de 2015
Ojalá el viento
Ojalá el viento no se conformara sólo con las palabras y se llevara también al que las dice.
