Palpo
con las manos temblorosas
las
clavículas
Me
aseguro de que estén ahí
Me
aseguro de que sean firmes
Me
aseguro de que no se estén
desintegrando
Amaso
con las yemas de los dedos
las
costillas
Tengo
miedo de que se hagan polvo
Miedo
de que se vuelvan de gelatina
Miedo
de que me vuelva yo toda
costilla
de Adán
Hace
tanto tiempo que no me escribes que creo que ya no me quieres
La
realidad es muy distinta, claro,
nunca
me has querido
Hoy
he tenido una pesadilla y tú estabas dentro de ella
No
me dabas miedo, pero tampoco me lo quitabas
Tampoco
me lo quitabas
No
sé si seré capaz de volver a verte
¿Qué
pasaría si me derrumbara?
¿Qué
pasaría si cayera sobre tus brazos?
O
peor:
Si
cayera y tú no me recogieras
¿Qué
pasaría si cayera y tú no me recogieras?
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