martes, 21 de agosto de 2018

hipnofobia



Palpo con las manos temblorosas
las clavículas

Me aseguro de que estén ahí
Me aseguro de que sean firmes
Me aseguro de que no se estén
desintegrando

Amaso con las yemas de los dedos
las costillas

Tengo miedo de que se hagan polvo
Miedo de que se vuelvan de gelatina
Miedo de que me vuelva yo toda
costilla de Adán

Hace tanto tiempo que no me escribes que creo que ya no me quieres
La realidad es muy distinta, claro,
nunca me has querido

Hoy he tenido una pesadilla y tú estabas dentro de ella
No me dabas miedo, pero tampoco me lo quitabas
Tampoco me lo quitabas

No sé si seré capaz de volver a verte
¿Qué pasaría si me derrumbara?
¿Qué pasaría si cayera sobre tus brazos?
O peor:
Si cayera y tú no me recogieras

¿Qué pasaría si cayera y tú no me recogieras?

Este poema lo escribí a partir de otro poema que escribí el 12 de agosto [poema que subiré en la publicación «Un mes de poemas»]

No hay comentarios:

Publicar un comentario