miércoles, 1 de julio de 2020

Psicoemoción


La reestructuración cognitiva o modificación del pensamiento es un proceso lento y doloroso
Primero tienes que detectar el pensamiento
El bienestar emocional es un estado agradable y utópico que sólo sirve para que sientas que lo estás haciendo mal
[Situación: Escribiendo]
[Pensamiento: El bienestar emocional es un estado agradable y utópico que sólo sirve para que sientas que lo estás haciendo mal]
[Emoción: Lo estoy haciendo mal]
[Conducta: Continúo escribiendo]
La Tríada Capitolina o Santísima Trinidad no sólo se compone de estas tres últimas sino que además sostiene que se van alimentando las unas de las otras
La terapia cognitiva-conductual cree que cambiando tus pensamientos cambiarás también tus emociones y por ende tu conducta
También cree, y esto es lo que duele, que no eres objetiva: ¡rápido, piensa en otra cosa!
Para comprobar si un pensamiento es bueno o malo existe una serie de herramientas
[¿En qué te basas? No, en serio, ¿en qué te basas?: OBJETIVIDAD]
[¿No estás sintiendo de manera un pelííín exagerada?: INTENSIDAD DE LA EMOCIÓN]
[¿De qué te sirve, en realidad, pensar así?: UTILIDAD]
[¿Qué error lógico del pensamiento estás cometiendo?: FORMA DE EXPRESARLO]
Según la tabla-resumen de los pensamientos distorsionados existen un total de diez
Según la tercera psicóloga de cinco a las que he pedido ayuda la primera impresión de absolutamente todas las personas que han acudido a su consulta ha sido la de tenerlos todos
Los tengo todos
Desde la generalización excesiva hasta el razonamiento emocional, pasando por un filtro mental y una descalificación de lo positivo; pero sobre todo soy experta en conclusiones apresuradas
Una vez encontrado y desmenuzado el pensamiento debes aprender a modificarlo
Al principio te costará porque no estás acostumbrada pero poco a poco le irás cogiendo el truco, ya verás que sí
Una vez cogido el truco sentirás que tus emociones son más sanas, que no necesariamente positivas, y por ende tu conducta
El bienestar emocional es un estado de paz y armonía que hace que te sientas a gusto contigo misma y el mundo que te rodea
[Situación: Escribiendo]
[Pensamiento: El bienestar emocional es un estado de paz y armonía que hace que te sientas a gusto contigo misma y el mundo que te rodea]
[Emoción: A gusto conmigo misma y el mundo que me rodea]
[Conducta: Dejo de escribir]

sábado, 20 de junio de 2020

(Principio de otro cuento abandonado)

Encerrado en esta jaula, dejo volar mi imaginación entre los barrotes. Vuela libre a través de la piedra. Lejos del metal. Lejos del sonido de las gotas que se precipitan desde lo alto en un desesperado intento por poner fin al sufrimiento. Lejos de estas manos asesinas.

No recuerdo cómo acabé asfixiando su senectud con su propia almohada. Cuándo empezó la locura a mover su cuerpo como si de un títere se tratara, lanzando objetos personales y verborrea por los aires. Cuánto tiempo tardó en dejar de respirar.

No me di cuenta en seguida. Tampoco sé cuánto tiempo tardé en hacerlo. A veces se hacía el muerto para atormentarme. Lo conseguía. A veces me gritaba: «¡Vas a matarme! ¡Vas a matarme!» y yo lo negaba. Mentiroso. Claro que en aquel entonces yo no sabía que mentía.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Feliz cumpleaños, 26

soy la clase de hombre
que finge ir a trabajar
para no admitir a su familia
que está en paro

la clase de estudiante
que usa las escaleras
para no compartir ascensor
con sus vecinos

el niño al que le incomoda
que lo obliguen a besar
las mejillas de esos familiares
que no conoce

el amigo de la infancia
que ha olvidado que lo fuiste
el que no cede su asiento
en el autobús
el que tropieza contigo en la calle
y no pide perdón

tu ex loca

ojalá supiera a quién le estoy mintiendo y por qué

por qué resbala la vida por mi piel
por qué se cuela la noche por mis poros
por qué nos caemos, Bruce

tengo miedo de soportar un dolor innecesario por el mero hecho de pensar que lo merezco
por eso sigo mirando tus fotos
con una mezcla de deseo
y miedo por verte
con otra

de entre todas las cosas
que me hacen llorar
verte con otra está de las primeras
también está –la lista es larga–
no acunar con estos brazos
un recién nacido
saber con seguridad
que nunca escribiré nada decente
que mi nombre no figurará
en los anales de la historia
o ese capítulo de Watchmen
dedicado al Doctor Manhattan

escribir es un acto en tres dimensiones:
el ancho de la frase por la altura de la letra por la profundidad de este rastro de tinta
sobre el papel y esto es un poema
creado a partir de todas la frases
que tenía pendientes de utilizar
en un poema

–siete pájaros de un tiro
una auténtica masacre
quién será capaz ahora
de limpiar toda esta sangre–

lo he estado pensando y no
desde entonces
e incluso hasta entonces
no he vuelto a reírme tanto
tampoco lo he necesitado

si tú no estás la carcajada
ya no tiene gracia
es sólo un grito en seco
en lo alto de la montaña
sin un eco que lo acompañe
justo antes de caer 
y chocar contra las rocas

no te apures
de todas formas
no podrías haberme salvado

jueves, 30 de abril de 2020

no es lo mismo mentir que decir dos cosas incompatibles entre sí

que son verdad
[por ejemplo no puedo hablar / por ejemplo soy una bocazas]
el otro día es decir
el seis de octubre del año pasado
escribí borracha en mi diario
que no hay nadie mejor
que yo para estar contigo
[por ejemplo qué sueño tengo / por ejemplo no puedo dormir]
también he escrito varias veces y esto
también es verdad
que no mereces estar con alguien
tan inestable
tan poco convincente
tan fácilmente irritable
como yo
que las hay mejores y te harían más feliz
que por mucho que me empeñe
yo nunca estaré a la altura
[por ejemplo no me afecta este confinamiento / por ejemplo estar tanto tiempo encerrada me da dolor de cabeza]
a estas alturas de la película
debería tener claro
que no hay coprotagonista
pero no
sigo creyendo
que pueden darte ese papel
que además vas a aceptarlo
y en la última escena
cuando la imagen pase a un primer plano
y la música empiece a sonar bajito
por encima de los murmullos
de los figurantes 
habrá un beso
[por ejemplo sé cuidarme sola / por ejemplo necesito
que me cojas
de la mano]

jueves, 2 de abril de 2020

Anne Sexton y los sueños muy reales

El otro día le hablé a mi hermano de Anne Sexton. Estábamos en la cocina, calentando el agua para el té, y ella entró como Pedro por su casa en nuestra conversación. La comparé con Dorian Gray (ella misma lo menciona en algún poema) y dije «a més el seu cognom real és Gray»* para dar fuerza a la comparación.

Creo que fue un sueño. Y si no fue un sueño ten por seguro que no estábamos hablando de Anne Sexton. Pero entonces, si no hablábamos de Anne Sexton, ya no recuerdo de quién estábamos hablando (alguien cuyo apellido de nacimiento es Gray; ¿se te ocurre quién puede ser?).

Después ya no recuerdo qué pasó, en ese sueño o en ese momento de mi vida que ya no estoy segura de que ocurriera de verdad (¿esta frase está bien construida?). Tampoco es la primera vez. Quiero decir que no es la primera vez que confundo los sueños con la realidad, no la primera vez que le hablo a mi hermano de Anne Sexton. Aunque, si es cierto que le hablé a mi hermano de Anne Sexton, también es cierto que no fue la primera vez.

Supongo que, si de verdad fue un sueño, únicamente se debe a que es mi única lectura actual y la tengo muy presente. Como cuando sueño que tú y yo volvemos a vernos. No porque nos estemos viendo mucho últimamente (ja, ja, ja, sí, la situación lo impide) sino porque te tengo muy presente. Ya sabes, pienso mucho en ti.

Después ya no recuerdo nada más (ay, esto ya lo he dicho antes, no me acordaba). Quizá hundiera la bolsita de té en el agua y me fuera a mi habitación a esperar. Quizá fuera a ver la tele. Supongo que harían algún capítulo repetido de Lucifer. Quizá me despertara para apagar la alarma de mi teléfono móvil y volviera a hundirme yo entre las sábanas para volver a verte. Ya que verte despierta me es imposible.