viernes, 31 de julio de 2020

BILINGUA


hablo, leo y escribo en castellano
pero pienso en tu lengua

lentamente formando un círculo
alrededor de mis labios

el universo se expande en mi vientre y la fuerza
escapa por mi boca

grito tu nombre mientras
me imagino con otro y espero

que tú hagas lo mismo
estando con otra

   espero

que tú hagas lo mismo
estando con ella

   espero

que penetres con mimo en la flor
del azahar y te acuerdes de mí

cuando acaricies tiernamente
la suavidad de sus pétalos

cuando cuentes una a una
las hojas de sus ramas

cuando sientas la humedad
del rocío en la corteza

alces la vista al cielo en plena
oscuridad y la llames

    sara

cuando yazcas sobre el mismo lecho
en el que enraizaban nuestros troncos

—tu lengua en mi cuello
tu polla en mi garganta—

y vuelvas a hablar el idioma
el idioma que en los viejos tiempos

unía

nuestros cuerpos

lunes, 6 de julio de 2020

El otro día te vi en el hospital

Claro, que no eras tú; sólo otro médico que se te parecía. Con la mascarilla, lo único que pude verle fueron los ojos. Igual tenía otra mandíbula otros dientes otra boca que besar, pero estaba escondida.

Me quedé observándolo un rato, incapaz de apartar la mirada, echándote —como siempre— de menos. Espero que no se sintiera muy incómodo, pero no sabría decirte lo que le pasó por la cabeza con sólo verle media expresión facial.

He descubierto que no hay que juzgar un libro por su portada hasta cierto punto. Las editoriales suelen ser fieles a la estética de sus cubiertas y los catálogos tienden a combinar bien entre sí; ya sea por los temas escogidos, el estilo o la generación a la que pertenecen. Y una vez asocias texto con portada, es fácil que ya sepas si te va a gustar o no. A mí al menos me ha funcionado el noventa y cinco por ciento de las veces; y de ese otro cinco por ciento, la mayoría de las veces, ha sido para decepcionarme. *Válido también para los títulos.

Quiero pensar que, si hubieras sido tú, me habrías saludado. Porque si hubieras sido tú ten por seguro que tampoco te habría reconocido. Pero no por la mascarilla.

Me da pena tener que cubrir mi rostro. Aunque mi estado natural sea el silencio, aunque permanezca callada durante toda la jornada laboral, yo sonrío mucho. Con la mascarilla, ya no se me ve sonreír; así que ya no sé cómo hacer para que sepan que los estoy escuchando, que presto atención a todo lo que dicen, que no me molesta que hablen, que les estoy dando la razón.

Tampoco tenía tu voz.

miércoles, 1 de julio de 2020

Psicoemoción


La reestructuración cognitiva o modificación del pensamiento es un proceso lento y doloroso
Primero tienes que detectar el pensamiento
El bienestar emocional es un estado agradable y utópico que sólo sirve para que sientas que lo estás haciendo mal
[Situación: Escribiendo]
[Pensamiento: El bienestar emocional es un estado agradable y utópico que sólo sirve para que sientas que lo estás haciendo mal]
[Emoción: Lo estoy haciendo mal]
[Conducta: Continúo escribiendo]
La Tríada Capitolina o Santísima Trinidad no sólo se compone de estas tres últimas sino que además sostiene que se van alimentando las unas de las otras
La terapia cognitiva-conductual cree que cambiando tus pensamientos cambiarás también tus emociones y por ende tu conducta
También cree, y esto es lo que duele, que no eres objetiva: ¡rápido, piensa en otra cosa!
Para comprobar si un pensamiento es bueno o malo existe una serie de herramientas
[¿En qué te basas? No, en serio, ¿en qué te basas?: OBJETIVIDAD]
[¿No estás sintiendo de manera un pelííín exagerada?: INTENSIDAD DE LA EMOCIÓN]
[¿De qué te sirve, en realidad, pensar así?: UTILIDAD]
[¿Qué error lógico del pensamiento estás cometiendo?: FORMA DE EXPRESARLO]
Según la tabla-resumen de los pensamientos distorsionados existen un total de diez
Según la tercera psicóloga de cinco a las que he pedido ayuda la primera impresión de absolutamente todas las personas que han acudido a su consulta ha sido la de tenerlos todos
Los tengo todos
Desde la generalización excesiva hasta el razonamiento emocional, pasando por un filtro mental y una descalificación de lo positivo; pero sobre todo soy experta en conclusiones apresuradas
Una vez encontrado y desmenuzado el pensamiento debes aprender a modificarlo
Al principio te costará porque no estás acostumbrada pero poco a poco le irás cogiendo el truco, ya verás que sí
Una vez cogido el truco sentirás que tus emociones son más sanas, que no necesariamente positivas, y por ende tu conducta
El bienestar emocional es un estado de paz y armonía que hace que te sientas a gusto contigo misma y el mundo que te rodea
[Situación: Escribiendo]
[Pensamiento: El bienestar emocional es un estado de paz y armonía que hace que te sientas a gusto contigo misma y el mundo que te rodea]
[Emoción: A gusto conmigo misma y el mundo que me rodea]
[Conducta: Dejo de escribir]

sábado, 20 de junio de 2020

(Principio de otro cuento abandonado)

Encerrado en esta jaula, dejo volar mi imaginación entre los barrotes. Vuela libre a través de la piedra. Lejos del metal. Lejos del sonido de las gotas que se precipitan desde lo alto en un desesperado intento por poner fin al sufrimiento. Lejos de estas manos asesinas.

No recuerdo cómo acabé asfixiando su senectud con su propia almohada. Cuándo empezó la locura a mover su cuerpo como si de un títere se tratara, lanzando objetos personales y verborrea por los aires. Cuánto tiempo tardó en dejar de respirar.

No me di cuenta en seguida. Tampoco sé cuánto tiempo tardé en hacerlo. A veces se hacía el muerto para atormentarme. Lo conseguía. A veces me gritaba: «¡Vas a matarme! ¡Vas a matarme!» y yo lo negaba. Mentiroso. Claro que en aquel entonces yo no sabía que mentía.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Feliz cumpleaños, 26

soy la clase de hombre
que finge ir a trabajar
para no admitir a su familia
que está en paro

la clase de estudiante
que usa las escaleras
para no compartir ascensor
con sus vecinos

el niño al que le incomoda
que lo obliguen a besar
las mejillas de esos familiares
que no conoce

el amigo de la infancia
que ha olvidado que lo fuiste
el que no cede su asiento
en el autobús
el que tropieza contigo en la calle
y no pide perdón

tu ex loca

ojalá supiera a quién le estoy mintiendo y por qué

por qué resbala la vida por mi piel
por qué se cuela la noche por mis poros
por qué nos caemos, Bruce

tengo miedo de soportar un dolor innecesario por el mero hecho de pensar que lo merezco
por eso sigo mirando tus fotos
con una mezcla de deseo
y miedo por verte
con otra

de entre todas las cosas
que me hacen llorar
verte con otra está de las primeras
también está –la lista es larga–
no acunar con estos brazos
un recién nacido
saber con seguridad
que nunca escribiré nada decente
que mi nombre no figurará
en los anales de la historia
o ese capítulo de Watchmen
dedicado al Doctor Manhattan

escribir es un acto en tres dimensiones:
el ancho de la frase por la altura de la letra por la profundidad de este rastro de tinta
sobre el papel y esto es un poema
creado a partir de todas la frases
que tenía pendientes de utilizar
en un poema

–siete pájaros de un tiro
una auténtica masacre
quién será capaz ahora
de limpiar toda esta sangre–

lo he estado pensando y no
desde entonces
e incluso hasta entonces
no he vuelto a reírme tanto
tampoco lo he necesitado

si tú no estás la carcajada
ya no tiene gracia
es sólo un grito en seco
en lo alto de la montaña
sin un eco que lo acompañe
justo antes de caer 
y chocar contra las rocas

no te apures
de todas formas
no podrías haberme salvado