Es difícil entender por qué, después de tanto tiempo, sin hablar, sin
verlo, sin pensar en él, habiendo estado con otros, habiéndolo olvidado,
habiendo olvidado a los otros, de repente, sin haberlo planeado, sin
haber tenido siquiera ese fugaz pensamiento, pasajero, como un rayo, una
sombra, un cosquilleo puntual, un suspiro, un pequeño destello, sin
previo aviso, vuelve el sentimiento que ya se había ido y, además,
vuelve mucho más fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario