Por pedir solo
esperaba que quisieses
sacar la vajilla
buena
Los cubiertos de
recuerdos,
de intenciones;
los de plata
Una conversación
banal durante la cena y un "estás preciosa con ese vestido" mientras
pensabas
que
en realidad
estoy
mejor sin él
Devorar todos
los platos sabiendo que el principal aún no había llegado
y olvidar el
postre en la nevera
Hacerse a la
idea de cambiar el lavavajillas por la escoba
Los azulejos por
el colchón
Tus pantalones
por las sábanas
Abrazarme como
nunca antes te habían idealizado
Caminar de
puntillas para no cortarnos con todos los cristales del suelo
Desnudarme los
miedos entre besos y cosquillas
Cubrirme de
saliva todos los huesos y costillas
***
Por esperar solo
quería que pidieses
subir tú primero
a la montaña
rusa
Hacerme fotos
con las palmas de las manos y tatuarme tu nombre con la punta de la nariz
Abrirme
con cada una de
las yemas de tus dedos
todas las
puertas de mi habitación
Morderme todas
las paredes e inundarlas de arañazos, semen y huellas dactilares
Que sonase la
alarma antiincendios
y que todos los
bomberos estuviesen en huelga
de hambre
de sed
de sexo
Pobres...
Escandalizar a
tus vecinos más ancianos
con nuestros
gritos y gemidos
Enseñarle a tu
vecina más pequeña
a cambiar unas
muñecas por otras
para
jugar
a otra
cosa
a la que no podría jugar con sus
padres
***
Por querer solo
pedía que esperases
verme cada
mañana al despertar
y dejarme dormir
cinco minutos más
sin que yo te
dijera nada
Admirar en
silencio esta boca
del metro ochenta
que había recorrido en tu cuerpo la noche anterior
Traerme el
desayuno en la cama por el puro placer de cumplir con el tópico
y contemplarme
desayunar fingiendo un hambre que sabías que nunca tenía a esas horas
Por el puro placer de mirarte a los ojos
puestos en mí
Que no te tuvieses
que ir nunca a trabajar
Que no tuviera
que marcharme a casa
Que no nos hubiésemos
besado en el umbral de tu puerta
para hacer más
difícil la despedida
Que el ascensor
no hubiera estado esperándome desde la noche anterior
Que las lágrimas
no hubieran estado esperando para salir desde que subí por primera vez al
ascensor
***
Pero
tú siempre la has preferido a ella
y a mí
siempre me ha dado miedo dejarlo
Y claro
al final
ni
cena
ni
postre
ni
desayuno
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