Soy un camino arduo y sin atajos, pero soy paradisíaca. Me rompo como las hojas de un cuaderno que aún no ha encontrado su misión en la vida de su torturadora. Soy la que deshoja la margarita y se enfada si esta le dice que no.
Tengo muy pocos años para lo mucho que he amado y demasiada vida por delante para los que me quedan por amar. Soy todos los colores pastel que se comen con los ojos. Cierro los míos cuando siento vergüenza y los abro
mucho
mucho
mucho
cuando tengo miedo — siempre he sido un poco rara.
Soy el viento que corre detrás de la hoja.
Soy el tren que espera cogerte a
tiempo.
Soy el reloj que intenta llegar a
ti puntual.
Soy tonta, pero tú ya no estás aquí
para verlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario