Como niños lanzándose por el
tobogán el último día de piscina
Como niños tropezándose en el
parque
Como niños resbalando por el cuello
del útero
Caen las hojas como copos de nieve
Como pétalos de margaritas
injustamente desmembradas
Como lágrimas de cocodrilo
Como lágrimas de recién nacido
De nada sirve este sudario que me
cubre
Las noches se han vuelto frías y mi
cadáver lo es más
La oscuridad se ha vuelto
imperturbable y mi feminidad es mentira
Los días se han vuelto eternos y yo
creo que también
Os echo de menos
A veces
Os echo de menos
Recito en mi cabeza un poema de
Luna Miguel
que no he tenido oportunidad de
anotar en mi diario
Me digo a mí misma que algún día
todo cambiará
que algún día echaré la vista atrás
y me reiré de todo esto
Pero ya ni siquiera sé si sé quién
soy
¿Qué es este vello que
me cubre?
¿Qué esta carne que me
sostiene?
Estos brazos que han de acunar la
vida
son incapaces de abrazar al
portador
Estos pechos que serán alimento del
vástago
se niegan a ser el lucro del varón
Estos labios que gritarán algún día
la partida del neonato
no quieren besar primero a los
muchachos
Ahora me doy cuenta de que no todos
los árboles dan frutos
Ahora me doy cuenta de que no todas
las flores son polinizadas
Y a veces creo que es mejor así
Cuando muera yo
se acabará la rabia
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