vs.
sábado, 30 de mayo de 2020
El amanecer de la justicia
viernes, 29 de mayo de 2020
viernes, 15 de mayo de 2020
miércoles, 13 de mayo de 2020
Feliz cumpleaños, 26
soy la clase de hombre
que finge ir a trabajar
para no admitir a su familia
que está en paro
la clase de estudiante
que usa las escaleras
para no compartir ascensor
con sus vecinos
el niño al que le incomoda
que lo obliguen a besar
las mejillas de esos familiares
que no conoce
el amigo de la infancia
que ha olvidado que lo fuiste
el que no cede su asiento
en el autobús
el que tropieza contigo en la calle
y no pide perdón
tu ex loca
ojalá supiera a quién le estoy mintiendo y por qué
por qué resbala la vida por mi piel
por qué se cuela la noche por mis poros
por qué nos caemos, Bruce
tengo miedo de soportar un dolor innecesario por el mero hecho de pensar que lo merezco
por eso sigo mirando tus fotos
con una mezcla de deseo
y miedo por verte
con otra
de entre todas las cosas
que me hacen llorar
verte con otra está de las primeras
también está –la lista es larga–
no acunar con estos brazos
un recién nacido
saber con seguridad
que nunca escribiré nada decente
que mi nombre no figurará
en los anales de la historia
o ese capítulo de Watchmen
dedicado al Doctor Manhattan
escribir es un acto en tres dimensiones:
el ancho de la frase por la altura de la letra por la profundidad de este rastro de tinta
sobre el papel y esto es un poema
creado a partir de todas la frases
que tenía pendientes de utilizar
en un poema
–siete pájaros de un tiro
una auténtica masacre
quién será capaz ahora
de limpiar toda esta sangre–
lo he estado pensando y no
desde entonces
e incluso hasta entonces
no he vuelto a reírme tanto
tampoco lo he necesitado
si tú no estás la carcajada
ya no tiene gracia
es sólo un grito en seco
en lo alto de la montaña
sin un eco que lo acompañe
justo antes de caer
y chocar contra las rocas
no te apures
de todas formas
no podrías haberme salvado
jueves, 30 de abril de 2020
no es lo mismo mentir que decir dos cosas incompatibles entre sí
que son verdad
[por ejemplo no puedo hablar / por ejemplo soy una bocazas]
el otro día es decir
el seis de octubre del año pasado
escribí borracha en mi diario
que no hay nadie mejor
que yo para estar contigo
[por ejemplo qué sueño tengo / por ejemplo no puedo dormir]
también he escrito varias veces y esto
también es verdad
que no mereces estar con alguien
tan inestable
tan poco convincente
tan fácilmente irritable
como yo
que las hay mejores y te harían más feliz
que por mucho que me empeñe
yo nunca estaré a la altura
[por ejemplo no me afecta este confinamiento / por ejemplo estar tanto tiempo encerrada me da dolor de cabeza]
a estas alturas de la película
debería tener claro
que no hay coprotagonista
pero no
sigo creyendo
que pueden darte ese papel
que además vas a aceptarlo
y en la última escena
cuando la imagen pase a un primer plano
y la música empiece a sonar bajito
por encima de los murmullos
de los figurantes
habrá un beso
[por ejemplo sé cuidarme sola / por ejemplo necesito
que me cojas
de la mano]
jueves, 2 de abril de 2020
Anne Sexton y los sueños muy reales
El otro día le hablé a mi hermano de
Anne Sexton. Estábamos en la cocina, calentando el agua para el té, y
ella entró como Pedro por su casa en nuestra conversación. La comparé
con Dorian Gray (ella misma lo menciona en algún poema) y dije «a més el
seu cognom real és Gray»* para dar fuerza a la comparación.
Creo
que fue un sueño. Y si no fue un sueño ten por seguro que no estábamos
hablando de Anne Sexton. Pero entonces, si no hablábamos de Anne Sexton,
ya no recuerdo de quién estábamos hablando (alguien cuyo apellido de
nacimiento es Gray; ¿se te ocurre quién puede ser?).
Después
ya no recuerdo qué pasó, en ese sueño o en ese momento de mi vida que
ya no estoy segura de que ocurriera de verdad (¿esta frase está bien
construida?). Tampoco es la primera vez. Quiero decir que no es la
primera vez que confundo los sueños con la realidad, no la primera vez
que le hablo a mi hermano de Anne Sexton. Aunque, si es cierto que le
hablé a mi hermano de Anne Sexton, también es cierto que no fue la
primera vez.
Supongo que, si
de verdad fue un sueño, únicamente se debe a que es mi única lectura
actual y la tengo muy presente. Como cuando sueño que tú y yo volvemos a
vernos. No porque nos estemos viendo mucho últimamente (ja, ja, ja, sí,
la situación lo impide) sino porque te tengo muy presente. Ya sabes,
pienso mucho en ti.
Después
ya no recuerdo nada más (ay, esto ya lo he dicho antes, no me acordaba).
Quizá hundiera la bolsita de té en el agua y me fuera a mi habitación a
esperar. Quizá fuera a ver la tele. Supongo que harían algún capítulo
repetido de Lucifer. Quizá me despertara para apagar la alarma de mi
teléfono móvil y volviera a hundirme yo entre las sábanas para volver a
verte. Ya que verte despierta me es imposible.
Publicaciones relacionadas:
a mi hermano o sobre él,
textos medios
jueves, 26 de marzo de 2020
"Cuarentena"
cuento
los días en los que no hablo contigo para asegurarme de no hablarte
demasiado — pero demasiado aún me parece poco y si estuvieras infectado a
mí no me importaría que me contagiaras con tal de volver a besarte —
(esto sólo lo escribo porque está de moda el tema y hay que mencionarlo
al menos una vez a la semana para que todo el mundo vea que lo tienes
presente — pero en realidad no pienso en ello) — mi vida no ha cambiado
demasiado, verás:
sigo sin salir de casa
sigo sin hablar con nadie
sigo sin dejar de escribir
gilipolleces
que en realidad
no debería compartir públicamente
por si acaso te sienta mal
nunca te he preguntado
¿te sienta mal?
lo siento
mis
ganas de llorar son las mismas y no pienso en la muerte mucho más de lo
normal — en ciertos momentos del día me siento una persona horrible
precisamente por esto — porque mi vida apenas ha cambiado y me da igual
la de los demás — que no son tú — pero soy una persona horrible y no me
importa que no me importe — tampoco estoy más triste que de costumbre —
pero cada día que pasa te echo más de menos y supongo que eso cuenta
como estar más triste cada día, qué se yo
domingo, 22 de marzo de 2020
A veces la sangre mana
y me arde la piel
y me lamo la hemoglobina
y me escuece el deseo
y corto
y corto
y corto
y dejo de tener miedo
y matarse es difícil
pero pedir ayuda también
y querer
y perdón
pero
a veces es mejor seguir rompiendo
para
acabar comprando otro nuevo
que
ponerte a remendar
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